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11 abr 2012

TEA se rinde al mundo íntimo, cotidiano y creativo del artista bosnio Stipo Pranyko

TEA presentó hoy [miércoles 11] la exposición 'Stipo Pranyko', una exposición dedicada por completo a Stipo Pranyko (Jajce, Bosnia, 1930), un creador que desde la década de los cincuenta ha desarrollado una intensa actividad artística al servicio de una obra desnuda, solitaria y esencialista, formalmente vinculada al denominado Arte pobre. El director insular de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, Cristóbal de la Rosa; el artista Stipo Pranyko; la fotógrafa Karina Beltrán; el realizador David Delgado San Ginés, y el comisario de la muestra, Isidro Hernández, fueron los encargados de explicar los contenidos de este nuevo proyecto expositivo que se inaugura mañana [jueves 12], a partir de las 20,00 horas, y que se podrá visitar hasta el 16 de septiembre en este centro de arte contemporáneo del Cabildo de Tenerife, de martes a domingo de 10,00 a 20,00 horas.

Cristóbal de la Rosa destacó delante de una de las piezas que conforman esta muestra que "es un orgullo muy grande poder contar en este centro con la presencia de Pranyko, un artista canario nacido en Bosnia quien en su obra ha dejado reflejados algunos símbolos canarios como el viento o la luz de Lanzarote o las arenas de nuestras playas". Y es que Stipo Pranyko, que descubre en TEA cerca de un centenar de piezas (algunas de las cuales se exponen por primera vez) ha pasado los últimos veinte años en Lanzarote. De hecho en La isla de sal, una de las dos instalaciones que conforman esta propuesta y que se ha creado para TEA junto a Campanas para la paz, se puede sentir ese vínculo especial que el artista estableció con la isla en la que habitó.

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Por su parte, Isidro Hernández señaló que esta exposición -integrada por dibujos, esculturas en madera, instalaciones, piezas de carácter textil y creaciones de gran formato en las que se aprecia la reutilización que el artista hace de elementos usados- acercará al visitante al "mundo íntimo y cotidiano de Stipo Pranyko" a la vez que le hablará de cómo ha sido su vida, una existencia "unida por completo al arte". Durante la presentación del proyecto, en el que se ha reservado un apartado importante para la documentación de su quehacer artístico, Isidro Hernández indicó que se trata "de una verdadera celebración donde la obra de Pranyko se presenta desde distintos ángulos y voces".

Además de ello, recordó que las piezas que se exhiben en la exposición han sido elaboradas desde la década de los 60 hasta la actualidad, dedicando un capítulo especial a la labor escultórica que el creador de origen bosnio realizó entre 1965 y 1975, obras elaboradas fundamentalmente en Alsacia, Milán y Friburgo. El empleo de materiales cotidianos y precarios o de uso corriente para construir un arte rehumanizado próximo al devenir de la vida íntima, el blanco ajado de sus gasas y paños o la herrumbre de los objetos encontrados e incorporados a sus propias obras son algunos de los signos que constituyen la base del trabajo de Pranyko, "un nómada entre los nómadas" que ya tuvo dos retrospectivas en la Fundación César Manrique (Lanzarote, 1989) y en el IVAM (Valencia, 2004).

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Pranyko, parco en palabras, confesó que en esta ocasión prefería no explicar su obra, ya que viendo la muestra "todo es entendible". A sus 82 años el creador recordó como después de toda una vida dedicada a las artes y tras haber participado en numerosas exposiciones importantes es casi un desconocido para muchos. Sin embargo, agradeció que Fernando Gómez Aguilera, responsable de su exposición en Lanzarote en 1989, se fijara en él y en su trabajo puesto que desde entonces su labor ha sido más reconocida. "En Canarias he trabajado mucho y también soy conocido. No sé como agradecer este milagro que ha cambiado mi vida", destacó el artista que en esta exposición ofrece un conjunto significativo de su obra, creaciones en la que se puede percibir una apuesta rigurosa por la escasez de elementos, la contención y la sencillez expresiva, siempre desde la modestia y la ignorancia como únicas certezas posibles.

Esta muestra se enriquece además con un proyecto que, por encargo de TEA realizó la fotógrafa tinerfeña Karina Beltrán: Amarillo (Por la casa de Stipo Pranyko). Respecto a este trabajo, realizado en la casa del artista en Tahíche (Lanzarote) en septiembre de 2011, la creadora explicó que es "un inventario emocional de la memoria de la casa en la que Pranyko habitó hasta el pasado mes de octubre". "Me interesaban de la casa sus objetos cotidianos y la manera especial en la que él disponía esas cosas", agregó Karina Beltrán que presenta 22 imágenes de gran formato impresas en papel de arroz y otras 38 fotografías tomadas con un Iphone.

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Se trata de un trabajo más artístico que documental pese a que en las 60 imágenes que ahora se muestran en TEA se recoge parte de la esencia del artista a través de los objetos y rincones de la que fuera su casa en los últimos 20 años. Mediante las instantáneas de Karina Beltrán, el visitante podrá adentrarse en el hogar de Pranyko y conocer pequeños detalles de su vida cotidiana.

Además de las imágenes de Beltrán y de una serie de textos poéticos de escritores que en algún momento se han sentido atraídos por su obra como son Fernando Gómez Aguilera, Francisco León, Melchor López, Luis Muñoz, Carlos Olalla, Kevin Power, Goretti Ramírez, Andrés Sánchez Robayna y Vicente Valero, la exposición se completa con el documental Stipo Pranyko con cuadros blancos, realizado por el director canario David Delgado San Ginés. "Esta película es un recorrido bastante íntimo sobre la obra, la persona y la magia de Pranyko", adelantó el propio David Delgado San Ginés que hoy [miércoles 11] a las 20,00 horas estrenará en el Salón de Actos este filme, galardonado con la Mención Especial del Jurado del Foro Canario en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria 2012.

Un montaje de 32 minutos de duración de este documental se pasará en El Cuarto Oscuro de TEA. Este trabajo tiene un gran valor testimonial, ya que es casi un diario a voces de Stipo Pranyko. También en este espacio se expondrá el proyecto denominado Cuaderno de rodaje: Doce fotografías tomadas por Pedro García, ayudante de dirección del documental durante el rodaje del mismo.

Stipo Pranyko es un artista que pertenece a la nómina de la cultura desplazada yugoslava surgida después de la Segunda Guerra Mundial. Esta circunstancia marca de forma decisiva su carrera, no sólo por una trayectoria vital que a partir de ese momento se torna esencialmente errante y apátrida, sino por la forma y la significación que adquiere su obra: emanada de un imaginario muy personal, desasida, sin contexto al que vincularse o relacionarse, absolutamente al margen de los circuitos comerciales y mediáticos del arte contemporáneo, arraigada, en fin, a su propio nomadismo.

Las obras de Stipo Pranyko son incompatibles con los formatos tradicionales, sobrepasan la superficie del cuadro para apropiarse de la tridimensionalidad, especialmente con la introducción de objetos que, a la manera de exvotos, hablan sobre la soledad y la fragilidad de la propia existencia, o con las huellas del paso del tiempo, cada vez más visibles, incorporándose y formando parte de la textura final de sus telares y paños.

Pranyko inició su práctica artística en Rovinj, a mediados de los cincuenta, vinculado a lenguajes convencionales, pero, a principios de los sesenta, comenzó a problematizar su obra, tras entrar en contacto con Fontana, Manzoni, Castellani y Bonalumi. En 1962, trasladó su residencia a Milán y allí mantuvo contactos con artistas vinculados el espacialismo (movimiento artístico, fundado por el italoargentino Lucio Fontana en 1946) y, en particular con Piero Manzoni, que desde 1957 exponía sus ácromos, incorporaba materiales diversos y creaba objetos singulares, alumbrando comportamientos que lo situaron como precursor del Arte povera. En esos años, Pranyko se interesó por la superficie del cuadro manipulándola para conseguir romper la bidimensionalidad pictórica e introducir matices cromáticos por efecto de los movimientos del plano, y adopta la monocromía, que se convertirá en una constante de su obra.

En su mundo creativo cala tanto la proyección objetual y la dimensión arquitectónica de la práctica artística, como la referencia a materiales pobres o de deshecho, signo de identidad de su vocabulario a partir de los ochenta. Mientras tanto, a mediados de los setenta en Alemania se adentra en la formulación específica de su poética. Produce obras constituidas por formas singulares y reiteradas que remiten al absurdo de la vida, refutan el ilusionismo del arte y van dando forma al imaginario personal.

Pranyko, que en 1979 se trasladó a vivir a Chalampé (Alsacia) donde permanecerá hasta que en 1990 fue a Lanzarote, levanta su universo plástico, marcado por la adversidad y el escepticismo, también por la discontinuidad, al margen del circuito comercial de las galerías. Su voz se reconoce en la poética del Arte povera, personalizada y leída desde el arraigo del arte en la propia vida. Pero el despojamiento y la austeridad de su obra remiten en ocasiones al Arte minimal.

En la década de los noventa, Pranyko persiste en sus materiales pobres, en su lenguaje austero, abriéndolo a una confrontación más conceptual con el espacio arquitectónico, a través de sus tangentes, barras de metal o listones de madera conectados a sus objetos, a las piezas fijadas a la pared, que se adentran en el suelo de la sala invadiéndola físicamente. La obra de Stipo Praniko se ha expuesto, de manera individual desde 1959, en Yugoslavia, Alemania, Italia, Francia y España.