[{"id":239,"title_es":"Doble ciego","subtitle_es":"Adri\u00e1n Alem\u00e1n","description_es":"
TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge hasta el 8 de septiembre la exposición Doble ciego<\/em> del artista Adrián Alemán (San Cristóbal de La Laguna, 1963). La exposición, curada por Néstor Delgado, podrá visitarse de manera gratuita de martes a domingo y los festivos de 10:00 a 20:00 horas<\/p>\r\n\r\n Doble ciego<\/em><\/strong> es un ensayo escriptovisual en el que se trama una particular genealogía de la apariencia a partir de vestigios históricos tomados como imágenes. Tras habitar lo que podríamos considerar un pecio urbano —un antiguo edificio que fue sede de la logia masónica Añaza<\/em> nº 270 hasta 1936 y permanece cerrado desde 1990 tras sufrir entre esos años diversas vicisitudes— la iconografía simbólica del edificio, y su particular acontecer, devienen imagen de las contradicciones sociopolíticas, también estéticas, en el tránsito de los siglos XIX y XX.<\/p>\r\n\r\n Cabría llamarlo espacio<\/em> si entendiéramos el término, siguiendo a Lefebvre, como algo construido<\/em>, pero no solo en términos arquitectónicos, algo producido<\/em> por unas prácticas, unas normas, unas historias, unos sujetos (unos procesos de subjetivación) … La mirada del artista sobre ese espacio, leyendo el edificio a contrapelo, convierte su vibrante vacío, en un condensador de ecos de espacio-tiempos pasados. Esta «construcción laboriosa y artesana de una envoltura para un punto de indiscernibilidad» genera su propio aquí y ahora<\/em>: un lugar geográfico —unas islas al oeste de África— marcado por su desplazamiento y un momento estético —el actual— que parece querer remontar las inquietudes decoloniales que se remueven en esta propuesta hacia un pasado de redención en el que se sublimarían, precisamente, las contradicciones históricas.<\/p>\r\n\r\n El acontecer de la imagen —que se reclama como dispositivo de sentido— y el tener-lugar del texto —que rinde cuentas con la modernidad—, vueltos sobre sí, re-flexionados, no tienen como finalidad, como telos<\/em>, mirar un espacio, sino trabajar activamente en la espacialización de la mirada, diagramar sus múltiples mediaciones y, al mismo tiempo y finalmente<\/em>, agavillarlas en un condensador de desolación, en una síntesis de fragmentos de la historia sobre fondo de barbarie. <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":"Adri\u00e1n Alem\u00e1n","start_date":"2024-04-12","end_date":"2024-09-08","room_id":3,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2024-04-03 18:19:33","updated_at":"2024-08-16 15:29:51","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/NLPcf5wellrmh4IXU5NB.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/doble-ciego\/239","styleName":"Mixto","slug":"doble-ciego","title":"Doble ciego","image":"NLPcf5wellrmh4IXU5NB.jpg","date":"12 abr 2024 > 08 sep 2024","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":241,"title_es":"Y","subtitle_es":"Nela Ochoa","description_es":" TEA Tenerife Espacio de las Artes expone hasta el 1 de septiembre Y<\/em>, de la artista Nela Ochoa (Caracas, 1953). La muestra, que es de entrada libre, puede visitarse en este centro de arte, de martes a domingo y festivos, de 10:00 a 20:00 horas. Programa Filtraciones<\/em>.<\/p>\r\n\r\n Y<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n Letras, representaciones, babeles, sueños, secuencias genéticas, cópulas, amores… En el principio de la obra de Nela Ochoa se halla el cuerpo, su abismal memoria, su enigmática alteridad. Vinculada a la danza contemporánea en París y Caracas, la artista venezolana pronto comprendió que un eje invisible determina las secuencias del movimiento y que, en él, algunos trazos eran invariantes que se reproducían sin fin. El conocimiento de las secuencias genéticas se impuso más tarde, ya en este siglo.<\/p>\r\n\r\n Esta muestra que denominada Y, a secas, traduce lo que percibe de la dimensión caracterizadora del cromosoma Y, que es masculino, la violencia que expande en los otros, en el cuerpo social, lo que «ensangrenta» lo visible: la guerra, las violaciones, el militarismo, el poder totalitario, el obelisco que se erige y se multiplica sin que nada lo detenga.<\/p>\r\n\r\n Cruzamos en esta sala por el interior y exterior de una Y. En sus costados otra fuerza resiste en la memoria de la historia y de la materia. Otro trazo genético se adelanta: la presencia de un signo contrario, una X, otro cromosoma que puede duplicarse, el principio de la esperanza. Como muestra el arte contemporáneo, desde Sophie Taeuber a Doris Salcedo, desde Louise Bourgeois a Annette Messager, el arte de tejer viene del fondo del tiempo. Es otra forma de hacer habitable el mundo, de resistir la violencia, aunque a veces se haya vuelto colaboradora. Es otra manera de poetizar, de comprender, de traducir. El arte funda sus vasos comunicantes, pero desde la mujer teje una propuesta poética que es radicalmente política.<\/p>\r\n\r\n (Texto de Nilo Palenzuela)<\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":"Nela Ochoa","start_date":"2024-05-24","end_date":"2024-09-01","room_id":1,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2024-05-16 12:44:51","updated_at":"2024-06-12 09:17:08","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/1qCphvBOlM1Ud5sD9pAS.jpeg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/y\/241","styleName":"Mixto","slug":"y","title":"Y","image":"1qCphvBOlM1Ud5sD9pAS.jpeg","date":"24 may 2024 > 01 sep 2024","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":242,"title_es":"Orocobix","subtitle_es":"Recuerdo de la primera monta\u00f1a","description_es":" La exposición Orocobix. Recuerdo de la primera montaña<\/em>, del artista Jorge González, está curada por Michy Marxuach y puede visitarse hasta el 25 de agosto. Entrada libre<\/p>\r\n\r\n Orocobix<\/em> es compromisos, y también, es encuentro de formas, materiales, intenciones, voluntades, cosechas, cultivos y tejidos, con y entre seres. Significa algo así como ‘Recuerdo de la primera montaña', compuesto con o = “montaña”, roco = “recordar, conocer” y bi = “vida, principio, primero”. Con este nombrar recordamos nuestro camino, encendemos e intencionamos. Buscamos nutrirnos y nutrir para reactivar la memoria de mucho de lo que el sistema moderno ha distanciado.<\/p>\r\n\r\n Peticionamos a nuestros ancestros de luz y estamos atentos a la escucha de la abuela. Ocama es escucha, Aracoel es abuela. Un fuego sagrado dentro. Sabemos que la radicalidad no solo funciona para fijarnos a la tierra, sino para fijar nuestra resistencia mientras se avalancha la fuerza colonizadora con sus procesos de cementación, destrucción, extracción y dominio. Entremos dentro de los latidos de la raíz definida en la multiplicación de los encuentros. Es también camino andado y por andar. Es amor cómplice para desentrañar fragmentos y construir puentes, mientras se sostiene un ejercicio continuo, hacedor de comunidad. Esta iteración expositiva del artista Jorge González compone un tejido de experiencias vividas durante los últimos 10 años. Con esta quisiéramos contarles algunos de los “Cuentos del Camino”, sabiendo que estos no llegaron solos, sino que junto a muchos otros siguen anudando para seguir caminándolas.<\/p>\r\n\r\n TEA Tenerife Espacio de las Artes, centro de arte contemporáneo del Cabildo, inaugura hoy (viernes 31), a las 19:00 horas, Orocobix. Recuerdo de la primera montaña<\/em>, una exposición que ofrece una mirada retrospectiva a una década de trabajo del artista Jorge González (Puerto Rico, 1981) y a su plataforma de investigación y práctica interdisciplinaria Escuela de Oficios, cuyos procesos mantienen una relación entre el territorio, el cuerpo, los materiales y la salud. Esta muestra es la primera que se le dedica en Canarias a González y en ella se despliegan, en distintos ámbitos, procesos artesanales que conectan diferentes geografías de Centroamérica, el Caribe y Canarias.<\/p>\r\n\r\n Orocobix<\/strong><\/em> plantea un espacio de aprendizaje sobre procesos artesanales relacionados con la transformación de la energía en materia, con el paso del fuego a lo simbólico, con el arte o con las relaciones que se establecen a través de estos saberes y los territorios en los que nacen.<\/p>\r\n\r\n En palabras de la curadora, Michy Marxuach, “la obra de González nos hace constantemente preguntarnos cómo asumimos la educación académica occidental y nos posiciona ante el espacio crítico que es pensar nuestra indigeneidad en nuestra construcción moderna. En lugar de intentar clasificar una u otra, su obra aborda el tema, experimenta con el material y nos hace trabajar conscientemente sobre la sistematización que nos afecta e identifica”. En el trabajo de González el oficio va a contracorriente de las lógicas de la eficiencia de nuestro presente, donde el trabajo manual es borrado por la productividad industrial, y ofrece la posibilidad de establecer nuevas redes de relaciones.<\/p>\r\n\r\n Poniendo atención a esa necesidad humana por hacer, siempre en un espacio de transición en el que los problemas se abordan en un horizonte de incertidumbre, el trabajo de Jorge González ensaya modos de existencia en correspondencia con otros seres. A su vez, su obra plantea un sincretismo donde diferentes saberes y creencias se cruzan e implican para la construcción colectiva de cosmovisiones que cuestionen las narrativas dominantes.<\/p>\r\n\r\n Desde hace una década, Jorge González ha planteado un espacio pedagógico bajo el nombre de Escuela de Oficios, una plataforma de investigación y práctica interdisciplinaria basada en el desarrollo continuo de un espacio colectivo de aprendizaje. Los participantes se dedican a mapear, documentar y emplear técnicas artesanales, apoyándose de un programa móvil que progresa a través de conversaciones, talleres y exhibiciones. Cada uno de los intersticios, a su vez, genera desde su núcleo un sinnúmero de mediaciones y activaciones que fortalecen y crean nuevos vínculos para encaminar la distribución generosa de conocimientos, compartir desde la historia oral y practicar las técnicas ancestrales de forma colectiva.<\/p>\r\n\r\n Desde este acercamiento, se establecen conexiones entre modelos de aprendizaje autogestionados y el territorio, que a su vez se tejen con otros territorios. Escuela de Oficios ha mantenido, entre otras capas, la investigación sobre el tejido de fibras naturales y la alfarería indígena en Puerto Rico. Desde esta base se ha establecido un diálogo con prácticas artesanales propias de Canarias. Desde intereses comunes alentados por la estructura del burén taíno (objeto de barro utilizado en la preparación de alimentos indígenas) y la técnica de Soles de Naranjito, una traslación de la Roseta Canaria se ha creado un espacio de cocción e intercambio de conocimiento.<\/p>\r\n\r\n En la práctica y en el intercambio entre preguntas y saberes se ha fortalecido el reconociendo de metodologías y filosofías que unen gestiones que relacionan la alfarería indígena del Taller de Cabachuelas, en Boriken y la alfarería del Taller del Alfar en Tenerife, además de adentrarnos en la quema propuesta desde Cabachuelas en Boriken con la quema propuesta por la alfarería de Lanzarote. Hay una voluntad que une seres y cuerpos que encaminan un cuido por las relaciones ancestrales y una práctica crítica por su forma de producción.<\/p>\r\n\r\n La exposición se estructura en diferentes ámbitos<\/strong> en los que se plantean diferentes procesos artesanales relacionados con el fuego, el tejido y el barro, o en la transformación energía de la luz en materia. En el primer ámbito se muestra una columna cubierta de tejido de enea que recibe el nombre de Abrazo<\/em> y que da forma a los cimientos de la educación auto-sugestionada de Escuela de Oficios. Este Abrazo<\/em> está acompañado por una serie de soportes que diagraman la circunferencia de una media luna, que enciende y obsequia a otros cuerpos el material de una vela para unirse en reclamos y peticiones desde sus propias urgencias.<\/p>\r\n\r\n Este ritual del prendido y la vigilia que abre la exposición se despliega en un segundo ámbito donde se muestra el proceso de elaboración de la tradición de las velas de sebo que es propia de Nacajuca, Tabasco, México, y que está centrada en la cosmovisión del pueblo maya yokot’an de guiar a las ánimas de los difuntos en el Día de Muertos. En esta sala se presenta además la obra Tu Luz de Jayro Arias Arias, originario del poblado Guaytalpa.<\/p>\r\n\r\n Una tercera sala está destinada al cultivo del humo, material que permite registrar, teñir, escribir y, en definitiva, un trazado que sale directamente de la energía del fuego, un trazo que transfiere instancias de luz. En la sala también se encuentra una estructura de tela que ha sido teñida con bejuco y sirve como soporte donde la materia se convierte en símbolo y escritura.<\/p>\r\n\r\n En un último ámbito se presenta la obra Ocama Aracoel<\/em>, que en lengua taína significa ‘Escucha a la ancestra’. Se trata de un dibujo con tinta de humo sobre muselina que surge de designar reverencia y ofrendas a Caguana y Tanamá, espacio y río sagrados, de Borikén (Puerto Rico). Como extensión de este último ámbito se ofrece un mapa-ensayo en el que la curadora ofrece una mirada retrospectiva a una década de Escuela de Oficios y que se pone en diálogo con diferentes de sus obras, entre las que se encuentra la alfombra de tejido de enea que forma parte la Colección de TEA de La nébula en el medio<\/em> (2017); Mitología Lareña: Acerca de la montaña de Torrecilla<\/em> (Cuentos del camino<\/em>) (2018-2019), la cual es parte de la colección del Instituto de Cultura Puertorriqueña , y Esperando el momento en que guarde luto<\/em> (2006).<\/p>\r\n\r\n La práctica artística de Jorge González<\/strong> sirve como plataforma para la recuperación de la cultura material boricua, en un intento por crear nuevas narrativas entre lo indígena y lo moderno. En 2014 fundó Escuela de Oficios. Su trabajo ha sido expuesto internacionalmente, incluyendo presentaciones individuales en el Instituto de Cultura Puertorriqueña y en Embajada, San Juan; International Studio and Curatorial Program, Nueva York. Su trabajo también ha sido incluido en exposiciones en Los Angeles Contemporary Exhibitions y el Whitney Museum of American Art, Nueva York, y en la documenta 14. González fue becado del Vera List Center 2020-2022. Igualmente, durante ese tiempo funge como becario de la Puerto Rico Arts Initiative, un programa respaldado por Northwestern University y University of Texas-Austin y en 2022 recibió una beca de United States Artist. Actualmente, González contribuye como artista de la decimosexta edición de la Bienal de Sharjah.<\/p>\r\n\r\n Michy Marxuach,<\/strong> que cree en hacer, experimentar y rehacer mientras practicas experiencias ancladas en un territorio, cuestiona la jerarquía de los conocimientos académicos y dominantes que ignoran formas más alquímica de conocimiento. Le interesa aprender de los procesos de mediación y negociación que adelantan visibilidad y agenciamientos para la diversidad. En 1999 fundó M&M Proyectos, un espacio alternativo que dirigió hasta 2005 dedicado a fortalecer la producción de arte contemporáneo en Puerto Rico y su participación internacional. Fue directora creativa de los eventos Puerto Rico ‘04 [Homenaje al Mensajero], Puerto Rico ‘02 [ En Ruta] y Puerto Rico ‘00 [Paréntesis en la Ciudad]. Organizó exposiciones en la Fundación Joan Miró, Barcelona; Ex Teresa, México; Museo de Arte Moderno de Santo Domingo; y el Museo de Arte de Puerto Rico, entre otros. Entre 2005 y 2008, Marxuach se dedicó a la restauración y el rediseño de una estructura histórica en el Viejo San Juan, que se convirtió en el hogar del programa Beta-Local, dedicado a apoyar y promover prácticas culturales y el intercambio de conocimientos transdisciplinarios.<\/p>\r\n\r\n Entre los trabajos que ha realizado cabe destacar el taller Species plantarum ver sin ser vistos<\/em> (celebrado en TEA en 2017), el comisariado de Una cierta investigación sobre las imágenes<\/em> (TEA, 2017) o el seminario taller con Diego del Pozo vinculado a la muestra Para que haya fiesta tiene que danzar el bosque <\/em>(TEA, 2022). Además de ello, conceptualizó el programa de residencia de Arte y Ciencia<\/em> en Para la Naturaleza (Puerto Rico. 2023), el Instituto Cisneros del MoMA le encargó y organizó en colaboración con el curador Mauricio Marcin, El Canto de la Yerba Bruja<\/em> y realizó un taller de investigación experimental que explora prácticas artísticas contemporáneas centradas en el medio ambiente, la ecología y las tradiciones.<\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":"Jorge Gonz\u00e1lez","start_date":"2024-05-31","end_date":"2024-08-25","room_id":2,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2024-05-17 12:08:06","updated_at":"2024-06-03 10:53:30","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/nTvpvVTt2a7CbVuB2pjG.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/orocobix\/242","styleName":"Mixto","slug":"orocobix","title":"Orocobix","image":"nTvpvVTt2a7CbVuB2pjG.jpg","date":"31 may 2024 > 25 ago 2024","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":236,"title_es":"Acto I: La eterna adolescencia","subtitle_es":"\u00c1lvaro Urbano","description_es":" Acto I: La eterna adolescencia,<\/em> de Álvaro Urbano, introduce al visitante en una ensoñación atemporal con la recreación del Gazmira, hotel que comenzó a construirse a finales de los años 50 en la montaña de Tenisca (La Palma). La muestra podrá visitarse de manera gratuita en TEA hasta el 21 de abril, de martes a domingo y festivos, de 10:00 a 20:00 horas. <\/p>\r\n\r\n Acto I: La eterna adolescencia<\/em><\/strong><\/p>\r\n\r\n Aún en pie, la ruina del Gazmira reaparece cada mañana, impasible, alongada sobre la pequeña ciudad. Como un extraño monumento dedicado a ya nadie recuerda qué. Quien se acerque encontrará una estructura a medio camino entre un panal y una molécula. Todavía hoy, se puede entrever el zigzagueante camino por el que transitaron los camiones, que, como insectos laboriosos, transportaron hormigón y madera. Ese mismo camino habría de servir al terminar la construcción, para conducir a turistas y visitantes hasta el radiante hotel nunca concluido. A esa nueva acrópolis se debía ascender de forma ritual, como si de un estudiado travelling cinematográfico se tratara.<\/p>\r\n\r\n Al coronar la cima, desde las terrazas, desde la piscina, desde la habitación, acabaríamos por dominar, ya totalmente, el fértil valle de plataneras. Saborearíamos así el untuoso sabor del progreso sin fin. Este que visitamos ahora es un Gazmira especular. Transcurre en un tiempo impreciso. Como ocurre con la mayor parte del trabajo de Álvaro Urbano, es solo un momento, uno breve, uno que, sin embargo, resulta demasiado largo. El extraño intervalo en el que al despertar de un profundo sueño no acabamos de saber si es de día o de noche. No sabemos reconocer hacia dónde o de dónde viene la luz crepuscular. Tampoco el lugar, que aun, siendo conocido se nos aparece como totalmente nuevo.<\/p>\r\n\r\n Es un tiempo grumoso y es precisamente ahí, con los sentidos en guardia, pero con la conciencia aturdida, cuando Urbano disecciona la arquitectura, no tanto porque se sienta fascinado por la forma, por el proyecto, como por hacernos partícipes del deseo como motor de la misma. En sus instalaciones en una intersección entre lo escultórico, la pintura y los recursos del cine, parecen superponerse distintas historias que aparecen de forma calidoscópica. De este modo escuchamos el eco de aquello que pudo ser y de lo que habría de ocurrir. Es aquí también donde cada una de las plantas es escogida cuidadosamente como un nuevo relato. El ricino y la amapola que crecen en los márgenes de las fincas, en las atajeas, en los escasos metros que rodean los cuartos de apero, fuera de los pequeños jardines que se permitían las fincas. Sólo allí donde no era posible producir más. Aquellos lugares que el imparable manto verde de plataneras no ocupa.<\/p>\r\n\r\n Cuando de forma abrupta el entusiasmo cesó, el hotel dejó de crecer sobre la montaña de Tenisca. Esa montaña es en realidad un cono extinto, un cúmulo de escoria volcánica excretada de forma violenta en uno de los tantos procesos eruptivos de la isla. Un cúmulo de material que aún hoy se devora incansablemente para zahorrar nuevos malpaíses, pero también, para amasar la mezcla de áridos con la que se armó el hormigón de Gazmira. Un ciclo sin fin de autocanibalismo y renacimiento. De conversión y violencia como su nombre, Gazmira, Francisca de Gazmira. Una eterna primavera, una eterna adolescencia. (Texto. Gilberto González)<\/p>\r\n\r\n Álvaro Urbano<\/strong> (Madrid, 1983) La obra de Álvaro Urbano propone una arqueología de deseos e intenciones pasadas. Al crear atmósferas que replican espacios y gestos arquitectónicos específicos, el artista explora las narrativas que están insertadas en estas estructuras. Urbano utiliza métodos teatrales y cinematográficos–como iluminación, sonido y vestuario–con el propósito de explorar nuevos formatos de inmersión, sus proyectos están articulados frecuentemente a manera de escenas o capítulos en secuencia. El entrelazamiento de distintos medios permite generar situaciones que se aproximan a lo liminal y lo onírico, transformando el espacio expositivo en una plataforma de apariciones y espectros. Estas realidades escenificadas están habitadas por elementos vegetales y animales, que solo desde una distancia cercana se revelan a sí mismas como simulaciones orgánicas.<\/p>\r\n\r\n Funcionando como personajes activos y no como figuras secundarias, estos objetos interactúan con el público dentro de un marco narrativo establecido y generan historias paralelas derivadas del mundo botánico y del terreno común de la historia del arte. Urbano utiliza el “¿Qué pasaría si…?” como un detonante narrativo que puede ser utilizado para explorar el subsuelo volitivo de diversas ruinas modernistas y contemporáneas, a menudo rozando el terreno de lo alucinatorio. El ejercicio de recrear la arquitectura se convierte en una exploración íntima de la subjetividad de otros artistas y del contexto social en el que estas edificaciones fueron consideradas funcionales, innovadoras o condenadas al olvido. Personajes como Federico García Lorca, Luis Barragán, Eileen Gray y Oscar Wilde aparecen en estos montajes como figuras reinterpretadas desde la fantasía. Urbano recurre al mimetismo como una plataforma en la que la ilusión deriva en transformación humorística; la parodia y el homenaje florecen en sincronía.<\/p>\r\n\r\n Urbano ha presentado su obra en exposiciones y proyectos en TEA Tenerife Espacio de las Artes, Tenerife, SP; Bergen Assembly, Bergen, NO; Storefront for Art and Architecture, Nueva York, US; La Casa Encendida, Madrid, SP; Art Basel Statements, Basilea, CH, con ChertLüdde; Bundeskunsthalle, Bonn, DE; Kunsthalle Düsseldorf, DE; Boghossian Foundation, Bruselas, BE; Kölnischer Kunstverein, Colonia, DE; Hamburger Bahnhof, Berlín, DE; CAB, Bruselas, BE; Moscow International Biennale for Young Art, Moscú, RU; PAC, Padiglione d’Arte Contemporanea, Milán, IT; Neue Nationalgalerie, Berlín, DE; entre otros. El trabajo de Urbano forma parte de la colección Hamburger Bahnhof, Berlín, DE; Collection Lafayette Anticipations – Fonds de dotation Famille Moulin, París, FR; TEA Tenerife, SP; TBA21, Madrid, SP; Collegium, Arévalo, SP; Colección Museo Jumex, Ciudad de México, MX; y Fonds régional d’art contemporain Bretagne, Rennes, FR.<\/p>\r\n\r\n Junto con Petrit Halilaj (b. 1986, Kostërrc, XK), su pareja y colaborador artístico recurrente, Urbano recibió en 2014 la Villa Romana Fellowship. Formaron parte de la Artists and Architects-in-Residence en MAK, Los Angeles (2016\/2017) y ejercen una cátedra en conjunto en el École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de Paris, FR. Urbano y Halilaj han presentado su obra colaborativa en Ocean Space, Venecia, IT; Bally Foundation, Lugano, CH; Frankfurter Kunstverein, DE; Palacio de Cristal, Museo Reina Sofía, Madrid, SP; Autostrada Biennale at the National Library, Pristina, XK; the 17th Quadriennale di Roma, Roma, IT; the Biennale Gherdëina, Ortisei, IT y S.A.L.T.S., Basilea, CH. Próximas exposiciones y proyectos incluyen exposiciones individuales en SculptureCenter, New York, US (2024). Exposiciones colaborativas con Petrit Halilaj tomarán lugar en Guggenheim, Bilbao, SP (2023); Sydney Biennale, Sydney, AU (2024); y Portikus, Frankfurt, DE (2025). Álvaro Urbano estudió Arquitectura de Interiores en la ETSAM de Madrid y Bellas Artes en el Institut für Raumexperimente, Universität der Künste de Berlín; vive y trabaja entre Berlín y París.<\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":" Still standing, the ruins of Gazmira re-emerge every morning, detached, perched above the small town below. Like a strange monument dedicated to something nobody no longer remembers. Whoever approaches it will find a structure halfway between a honeycomb and a molecule. Even today, one can still glimpse the zigzagging road along which trucks used to pass, like hardworking insects transporting cement and wood. The ultimate purpose of this road, once the construction works were finished, was to take tourists and visitors to the flamboyant never-finished hotel.The way up to this acropolis should be a ritual, as if it were some kind of carefully-planned tracking shot. Once you got to the top, from the roof terraces, from the swimming pool, from the rooms, you would end up completely controlling the entire fertile valley of banana plantations below. And thus, we would be able to bask in the self-satisfying glow of endless progress.<\/p>\r\n\r\n What we are visiting now is a specular Gazmira. It takes place in an imprecise time. Similar to a large part of Álvaro Urbano’s work, it is only a moment, just a fleeting moment yet one that is nevertheless too long. The disconcerting lapse of time in which, on waking up from a deep sleep, we don’t really know whether it is day or night. We don’t manage to know where the dim light is coming or going. Nor can we recognize the place which, while apparently familiar, seems completely new to us. It is a lumpy time, and it is precisely here, with our senses on alert but with our consciousness dulled, when Urbano dissects the architecture, not so much because he is fascinated by the form or by the project, but more to make us partake in desire as its driving motor. In his installations, at the intersection between sculpture, painting and film, different stories seem to overlap kaleidoscopically.<\/p>\r\n\r\n And so, we listen to the echo of something that could have been and of what should have happened. Here is also where each one of the plants is carefully chosen as a new narrative. The castor oil plants and poppies that grow along the edges of farms, along ditches, in the scant few square meters left around tool sheds, or outside the little gardens set aside by farms. Only there where nothing else can be produced. Those places not taken over by the unstoppable green blanket of banana plantations. When, all of a sudden, the enthusiasm dried up, the hotel stopped spreading over the top of Tenisca. In fact, this mountain is an extinct cone, an accumulation of volcanic slag violently thrown out during one of the many eruptions on the island. An accumulation of material that still today is being tirelessly devoured to create new malpaíses, but also to mix with the aggregates used to reinforce the concrete in Gazmira. An endless cycle of self-cannibalism and rebirth. An eternal spring, an eternal adolescence. (Gilberto González)<\/p>\r\n\r\n Álvaro Urbano <\/strong>(b. 1983, Madrid, SP) Álvaro Urbano’s work involves an archeology of desires and past intentions. By creating atmospheres that replicate specific spaces and architectural gestures, the artist explores the narratives that are embedded in these built bodies. Urbano borrows strategies from theater and filmmaking–such as lighting, sound and costumes–in order to explore new formats of immersiveness, his projects are often structured as scenes or sequenced chapters. The interweaving of different media is used to generate situations that approach liminal and oniric dimensions transforming the exhibition space into a vessel of phantasms and apparitions. These staged realities are inhabited by vegetal and animal elements, only from a close distance these entities reveal themselves as intricate organic simulations.<\/p>\r\n\r\n Functioning as active characters instead of passive props, they interact with the viewers within an established fictional setting, generating parallel stories derived from botanical sensitivities and the common ground of art history. Urbano uses the “what-if” as a narrative trigger for exploring the volitional underground that can be unearthed from these modernist and contemporary ruins, often verging into the hallucinatory realm. The exercise of re-creating and re-framing architecture becomes an intimate exploration of the subjectivity of other artists and the social context in which these spaces were considered as functional, innovative or condemned to oblivion. Figures such as Federico García Lorca, Luis Barragán, Eileen Gray and Oscar Wilde appear in these stagings as elusive figures enriched with fantasy and speculation. Mimicry is used by Urbano as a platform in which illusion derives in humorous transformation; parody and homage bloom in synchrony.<\/p>\r\n\r\n Urbano has presented his work in exhibitions and projects at TEA Tenerife Espacio de las Artes, Tenerife, SP; Bergen Assembly, NO; Storefront for Art and Architecture in New York, US; La Casa Encendida, Madrid, SP; Art Basel Statements, Basel, CH, with ChertLüdde; Bundeskunsthalle, Bonn, DE; Kunsthalle Düsseldorf, DE; Boghossian Foundation, Brussels, BE; Kölnischer Kunstverein, Cologne, DE; Hamburger Bahnhof, Berlin, DE; CAB, Brussels, BE; Moscow International Biennale for Young Art, Moscow, RU; PAC, Padiglione d’Arte Contemporanea, Milan, IT; Neue Nationalgalerie, Berlin, DE; among others. Urbano’s work is part of Hamburger Bahnhof Collection, Berlin, DE; Collection Lafayette Anticipations – Fonds de dotation Famille Moulin, Paris, FR; TEA Tenerife, SP; TBA21, Madrid, SP; Collegium, Arévalo, SP; Colección Museo Jumex, Mexico City, MX; and Fonds régional d’art contemporain Bretagne, Rennes, FR.<\/p>\r\n\r\n Together with Petrit Halilaj (b. 1986, Kostërrc, XK), his partner and frequent artistic collaborator, Urbano received in 2014 the Villa Romana Fellowship. They attended The Artists and Architects-in-Residence at MAK, Los Angeles (2016\/2017) and hold a joint professorship at the École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de Paris, FR. Urbano and Halilaj have presented their joint work at Ocean Space, Venice, IT; Bally Foundation, Lugano, CH; Frankfurter Kunstverein, DE; Palacio de Cristal, Museo Reina Sofía, Madrid, SP; Autostrada Biennale at the National Library, Prishtina, XK; the 17th Quadriennale di Roma, Rome, IT; the Biennale Gherdëina, in Ortisei, IT and S.A.L.T.S., Basel, CH. Upcoming projects include solo shows at SculptureCenter, New York, US (2024). Collaborative exhibitions with Petrit Halilaj will take place in Guggenheim, Bilbao, SP (2023); Sydney Biennial, Sydney, AU (2024); and Portikus, Frankfurt, DE (2025). Álvaro Urbano studied Interior Architecture at the ETSAM in Madrid, and Fine Arts at the Institut für Raumexperimente, Universität der Künste in Berlin; he lives and works between Berlin and Paris<\/p>","author":"\u00c1lvaro Urbano","start_date":"2023-09-29","end_date":"2024-04-21","room_id":2,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-09-22 12:45:01","updated_at":"2024-02-12 13:48:40","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/AuOfDXH7eknJQcI2jYEJ.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/acto-i-la-eterna-adolescencia\/236","styleName":"Mixto","slug":"acto-i-la-eterna-adolescencia","title":"Acto I: La eterna adolescencia","image":"AuOfDXH7eknJQcI2jYEJ.jpg","date":"29 sep 2023 > 21 abr 2024","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":237,"title_es":"Insolaci\u00f3n","subtitle_es":null,"description_es":" TEA Tenerife Espacio de las Artes expone Insolación<\/em>, curada por Gilberto González, director artístico de TEA. La muestra, que es de entrada libre, podrá visitarse en este centro de arte hasta el 21 de abril, de martes a domingo, de 10:00 a 20:00 horas.<\/p>\r\n\r\n Soy un ápice de las cosas cumplidas y contengo las cosas que serán El apocalipsis ha sido ampliamente tratado en la historia del arte. La catástrofe, la gran catástrofe, como acto definitivo y final, se ha representado de múltiples formas. De naturaleza híbrida, la imagen y el verbo se nutren de la ciencia ficción y la religión para tomar formas fascinantes. Cuando Simone Weil hablaba de la Revolución Francesa, lo hacía como la escenificación de un cambio irreversible, que, sin embargo, se habría producido ya tiempo atrás. Quizá el último pensamiento de Luis XVI antes de rodar su cabeza fue “cómo no lo vi venir”. Cada una de los cambios históricos que reconocemos como catárticos fue para muchos un fin del mundo. Asistimos cada día al epílogo de un final que se escribe de manera rutinaria y silenciosa. No sabemos ver cómo de forma eficiente y metódica, entre todos, instalamos la traca final, encerrados como pequeños monarcas en nuestra pompa y circunstancias individuales.<\/p>\r\n\r\n Las dos entrevistas que pueden verse aquí (también fácilmente en youtube), la de Clarice Lispector y la realizada a Pier Paolo Passolini, son actos finales. Lo son porque ahora sabemos, salvo que algún archivo lo desmienta, que fueron las últimas que ambos ofrecieron. Así no podemos dejar de dar un significado trascendente a toda y cada una de las palabras. Cada preposición y sustantivo, cada silencio, parecen guardar múltiples significados. Sin embargo, aun desposeyéndolas de ese halo, hemos de reconocer un carácter visionario en cuanto que evidencian un estado de amargura, sí, pero también de claridad mental en un tiempo que les resultaba turbio.<\/p>\r\n\r\n Todo indica que ellos, a diferencia del rey francés, si presentían un fin. Los fieles admiradores quizá no quieran –queramos- verlo, pero ambas podrían leerse como reaccionarias. Esa posición no proviene de una incapacidad para entender un nuevo mundo, ni de una defensa del viejo orden, es más bien una total falta de creencia en la posibilidad de cambio. Pasolini ve el Mayo del 68 como una mera operación estética que no modifica lo esencial y reafirma nuevas formas de control. Lispector habla desde la ausencia de vanidad de quien ni puede ni quiere hacer ya un esfuerzo para entender incluso su propio trabajo. Estoy medio cansada ¿de qué? de mi misma.<\/em><\/p>\r\n\r\n Como culparlas si el tiempo parece darles la razón. Hacen evidente que habitamos una ruina que reacondicionamos una y otra vez de modo tal que somos incapaces de percibirlas. Al preguntarle a Beatriz Santiago sobre Marché Salomón (que puede verse en la segunda sala) y la innegable belleza de esta película que transcurre en un Puerto Príncipe exhausto, nos indica “Haití no vive en el pasado, vive en el presente, es el lugar hacia el que vamos el resto”.<\/p>\r\n\r\n El título de esta exposición proviene de dos novelas que comparten título, una de Carmen Laforet (1963) y otra de Emilia Pardo Bazán (1889). En ambas el sol, siempre presente, desencadena una serie de incidentes aparentemente triviales que acaban por cambiar la vida de los personajes principales, mientras el resto, parece mantenerse inmutable, vigilante ante cualquier incorrección frente a la norma. Martín y Asís Taboada, respectivamente, navegan en una realidad que les aturde y agota frente a la que ya no pueden mantenerse en guardia, lo que hace evidente la ruina como contexto. Los pintores José Martín (1922-1996) y Sofía Bassi (1913-1998) parecen revelar ese mundo en colapso, probablemente porque sus propias experiencias personales que los relegan a los márgenes, conforman unos relatos que son ajenos a la historia del arte.<\/p>\r\n\r\n Ni naif, ni surrealista son categorías válidas para acoger visiones que, de forma consciente, sólo pueden ver el mundo de forma grotesca. De ahí el interés en el trabajo de Sonja Brass, Esther Partegàs, y Raimond Chaves, pues inciden en la imagen como una sedimentación de muchas otras, un cúmulo sin fin. La primera porque al ficcionar la fotografía, desmonta ya la posibilidad de la naturaleza como un opuesto. En el caso de Partegàs y Raimond Chaves, porque cuando ya es evidente que todo es una ruina, entendemos que quizá todo es el monumento a un tiempo que concluye.<\/p>\r\n\r\n (Texto: Gilberto González)<\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":"Sof\u00eda Bassi, Jos\u00e9 Mart\u00edn, Raimond Chaves, Gilda Mantilla, Beatriz Santiago Mu\u00f1oz y Ester Parteg\u00e0s","start_date":"2023-09-29","end_date":"2024-04-21","room_id":2,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-09-22 12:51:13","updated_at":"2024-03-01 11:45:40","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/SCi0Y3sN8SW90PNFUpn9.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/insolacion\/237","styleName":"Mixto","slug":"insolacion","title":"Insolaci\u00f3n","image":"SCi0Y3sN8SW90PNFUpn9.jpg","date":"29 sep 2023 > 21 abr 2024","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":238,"title_es":"\u00bfCu\u00e1nto dura un eco?","subtitle_es":"Fotonoviembre 2023","description_es":" TEA acoge hasta el 31 de marzo ¿Cuánto dura un eco?,<\/em> exposición que forma parte de la Sección Oficial de la XVII edición de la Bienal Internacional de Fotografía de Tenerife Fotonoviembre. La muestra se articula en torno a una generación de artistas que durante la segunda mitad de la década de los sesenta y en los setenta fotografiaron un movimiento de mujeres y un feminismo que irrumpió en la esfera pública. Son imágenes que cristalizan un mundo que no contemplaba la subjetividad de la mujer, en relación con las cuales se busca generar un sistema de correspondencias con otras artistas que se enunciaron desde una pluralidad de feminismos. (*La exposición que se muestra en la sala C se clausura el 17 de marzo)<\/p>\r\n\r\n Curaduría: Violeta Janeiro Alfageme<\/p>\r\n\r\n Irene de Andrés \/ Pilar Aymerich \/ Colectivo de Cine de Clase (Helena Lumbreras y Mariano Lisa) \/ Costa Badía \/ Cecilia Bartolomé Pina\/ Marcelo Brodsky \/ Cabello\/ Carceller \/ Cooperativa de Cinema Alternatiu \/ Colita\/ Teresa Correa \/ Maribel Domènech \/ Miriam Durango \/ Marisa González\/ Martha Graham \/ Juan Hidalgo \/ Lola Lasurt \/ Jana Leo \/ Manuel López\/ Helena Lumbreras \/ Paz Muro \/ Itziar Okariz \/ Ana Teresa Ortega \/ Paloma Polo\/ Diego del Pozo Barriuso \/ Maruja Roca \/ Florencia Rojas \/ Mireia Sentís \/ Gerda Taro\/ Anna Turbau \/ URA\/UNZ (Lourdes Durán\/ Paloma Unzeta) \/ Darío Villalba\/ María Zárraga \/ Aimée Zito Lema<\/p>\r\n\r\n https:\/\/fotonoviembre.org\/2023<\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":null,"start_date":"2023-11-17","end_date":"2024-03-31","room_id":1,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":2,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-11-06 13:10:33","updated_at":"2024-03-01 11:39:33","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/koLJ4AuVOykruVl7kKn8.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/cuanto-dura-un-eco\/238","styleName":"Fotograf\u00eda","slug":"cuanto-dura-un-eco","title":"\u00bfCu\u00e1nto dura un eco?","image":"koLJ4AuVOykruVl7kKn8.jpg","date":"17 nov 2023 > 31 mar 2024","style":{"id":2,"name_es":"Fotograf\u00eda","created_at":null,"updated_at":"2009-01-13 19:28:50"}},{"id":233,"title_es":"\u00d3scar Dom\u00ednguez","subtitle_es":"La conquista del mundo por la imagen","description_es":" TEA Tenerife Espacio de las Artes exhibe Óscar Domínguez. La conquista del mundo por la imagen<\/em>, exposición que reúne más de setenta obras del artista tinerfeño, una de las figuras clave de la aventura surrealista y los movimientos de vanguardia del siglo XX. Esta nueva exposición presenta un conjunto de pinturas de los años treinta, su mejor período, con más de una docena de obras inéditas, procedentes de colecciones particulares internacionales y préstamos de algunas instituciones españolas, entre las que se incluyen El Drago de Canarias<\/em> y Cueva de Guanches<\/em>, que se suman a las obras propias de la Colección de TEA.<\/p>\r\n\r\n Esta muestra -comisariada por el conservador de la Colección TEA, Isidro Hernández- puede visitarse de manera gratuita hasta el 29 de octubre, de martes a domingo y los festivos, de 10:00 a 20:00 horas. <\/p>\r\n\r\n Junto a las obras de Domínguez, el visitante a la exposición se encontrará con creaciones de Maruja Mallo, Leonora Carrington, Victor Brauner, Roberto Matta , Remedios Varo, André Masson, Dora Maar, Manolo Millares, María Belén Morales, René Magritte, Yves Tanguy, Maribel Nazco, André Breton, Jeannette Tanguy, Georges Hugnet, Germaine Hugnet, Maud Bonneaud, Jacques Hérold, Paul Éluard, Pedro de Guezala, Gordon Onslow-Ford, Wifredo Lam, Marcel Jean, Anton Prinner, Louise Janin, Peter Sachs, Roland d’Ursel, Ernesto Fernando Baena Jover, Hans Bellmer y Luis Ortiz Rosales. Óscar Domínguez. La conquista del mundo por la imagen <\/em>se estructura en varios ámbitos en los que se <\/em>abordan temas cruciales en la obra del artista como son Cueva de Guanches<\/em>, El Drago de Canarias<\/em>, la pintura litocrónica, las creaciones cósmicas y se completa con una sección dedicada a la cronología de Domínguez.<\/p>\r\n\r\n La conquista del mundo por la imagen<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n Si, para el Surrealismo, la imagen era una creación libre del espíritu<\/em>, una invención al margen de cualquier atadura con el mundo aparente o una maquinaria capaz de dinamitar la realidad inmediata y de abrirse a otros espacios imprevisibles, la pintura de Óscar Domínguez (Tenerife, 1906–París, 1957) ofrece una de las versiones más singulares de aquella apertura del pensamiento. La calidad plástica de su iconografía encuentra nuevas posibilidades dentro de la realidad y amplía, hasta el infinito, los horizontes de la imagen, sorprendiéndonos, de pronto, con una descarga onírica y visionaria, con un golpe sorpresivo del azar. Su pintura, sus dibujos y sus objetos constituyen una liberación de la imaginación que atacan, frontalmente, las rutinas, los prejuicios morales, todo lo consabido o adocenado.<\/p>\r\n\r\n Óscar Domínguez es, en efecto, el visceral e imprevisible, el obsesivo y visionario, el inventor de la decalcomanía y el magnífico constructor de objetos surrealistas, el artífice de inquietantes realidades oníricas que sacuden –en palabras de Agustín Espinosa– “los raíles de un tren en llamas”.<\/p>\r\n\r\n Su mundo poético procede, sin lugar a dudas, de una ontología propia, directa y vivencial, ligada a su juventud en el norte de la isla de Tenerife, donde se gesta una concepción irracional y sobreabundante del color y de los enigmáticos procesos de metamorfosis que van a acompañar a su obra a lo largo de toda su trayectoria. La suya es, en buena medida, una conquista del mundo por la imagen<\/em>, porque de ninguna otra manera podría calificarse una pintura y una intuición onírica presididas por un espíritu surrealizante en estado puro, impregnada de meta\u0301foras desafiantes y desviadas en perfecta consonancia con la maquinaria clandestina, vertiginosa e irracional del Surrealismo.<\/p>\r\n\r\n Esta exposición quiere sumarse a los actos de celebración del centenario de la publicación del primer Manifiesto del Surrealismo<\/em>, escrito en el París de 1924. El Surrealismo, que inicialmente nace como una manifestación literaria a partir del libro Les champs magnétiques<\/em> [Los campos magnéticos<\/em>], escrito automáticamente en 1919 por André Breton y Philippe Soupault, se nutre de las ideas de los escritores Guillaume Apollinaire, Lautréamont, Pierre Reverdy y Saint-Pol-Roux, y construye su razón de ser sobre el concepto de la imagen poética, <\/em>extendiendo el alcance de su significación a todos los procesos de creación y dominios del arte. Así, en la redacción del primer Manifiesto del Surrealismo <\/em>(1924), André Breton asume la condición inconsciente<\/em> de la imagen y define el Surrealismo como “un automatismo psíquico puro, por el que se quiere expresar, ya verbalmente, ya por escrito, ya de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento”. En efecto, si lo que se plantea es la necesidad de un nuevo lenguaje que exprese el funcionamiento real del pensamiento<\/em>, entonces se busca dar carta de naturaleza al discurso visual, analógico y autónomo de la mente; esto es, un lenguaje que haga de la imagen su principal unidad de acción, ajeno a preocupaciones estéticas y morales, y al margen de control lógico alguno.<\/p>\r\n\r\n La imagen más surrealista será la que, al servicio de la versatilidad del juego, del sueño o de la enajenación, propicie el encuentro fortuito entre realidades distantes e irreconciliables para que surja la luz de la imagen<\/em>; una chispa visual del pensamiento, radicalmente visionaria, tal y como sucede en la actividad creadora de Óscar Domínguez, ya sea en su práctica pictórica, en la invención de objetos surrealistas, en su arrebatadas creaciones poéticas, o en la tinta libre y acuosa de la decalcomanía sobre papel. Aquí radica una de las claves del Surrealismo: dotar de sentido al ejercicio de la libertad creadora, entendiendo arte y vida como un único impulso en el que el azar, la subjetividad, el deseo, el humor negro y lo irracional se dan la mano.<\/p>\r\n\r\n Junto con Esteban Francés, Salvador Dalí, Joan Miró y Remedios Varo, Óscar Domínguez conforma la constelación de pintores que España aporta al Movimiento Surrealista Internacional. La conquista del mundo por la imagen <\/em>no quiere ser una muestra antológica de su trayectoria, sino mostrar un conjunto de trabajos suficiente y cabal que den buena cuenta del alcance de su legado creativo.<\/p>\r\n\r\n [Isidro Hernández. Comisario de la exposición y conservador de la Colección TEA]<\/p>\r\n\r\n La exposición cuenta con la colaboración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), la Fundación Telefónica (Madrid), el Instituto Valenciano de Arte Moderno Centro Julio González (IVAM), ABANCA (A Coruña), Centro Atlántico de Arte Moderno de Gran Canaria (CAAM), Presidencia del Gobierno de Canarias, LM Colección (Tenerife), Gobierno de Canarias, Loro Parque (Tenerife), Fundación CajaCanarias; las galerías Guillermo de Osma (Madrid), Leandro Navarro (Madrid), Applicat-Prazan (París), Galerie Dil (París), Galerie 1900-2000 (París), Galerie Le Minotaure (París), Galerie Malingue (París) y de colecciones privadas de Madrid, Santander, París, Bruselas, Dijon, Basile, Zurich y Tenerife.<\/p>\r\n\r\n Óscar Domínguez<\/strong><\/p>\r\n\r\n Tanto por la calidad subversiva de sus creaciones como por su participación de forma activa en el Surrealismo -episodio crucial en las artes de la Vanguardia del siglo XX-, Óscar Domínguez ha sido considerado, junto con Joan Miró y Salvador Dalí, “el tercer gran nombre” que España da a la pintura surrealista. Si bien la infancia de Domínguez transcurre entre los municipios tinerfeños de La Laguna y Tacoronte -donde su familia contaba con haciendas y plantaciones-, a partir de 1927 combina su residencia en París con varios viajes a su isla natal, hasta que, ya a partir de 1936, la capital francesa se convierte en su hogar definitivo hasta su muerte, el 31 de diciembre de 1957.<\/p>\r\n\r\n Desde sus composiciones de principios de los años treinta -La bola roja<\/em> (1933) o Le dimanche<\/em> (1935)-; pasando por la genialidad de sus pinturas cósmicas -Los platillos volantes<\/em> (1939)- y superando el período metafísico y la asimilación del estilo picassiano, ya en la década de los cuarenta -Mujer sobre el diván<\/em> (1942)-; hasta alcanzar su técnica del triple trazo y, posteriormente, la etapa informalista que caracteriza a sus últimas obras -Delphes<\/em> (1957)-, la predisposición de Domínguez hacia una imaginación pictórica plena y su permanente experimentación lo convierten en una figura clave en el contexto del movimiento surrealista.<\/p>\r\n\r\n La contribución fundamental de Óscar Domínguez a las artes del siglo XX fue la invención de la decalcomanía, según explica el Dictionnaire Abrégé du Surréalisme<\/em> firmado por André Breton y Paul Éluard en 1937. Esta técnica pictórica es uno de los procedimientos más emblemáticos del automatismo gestual. El artista tinerfeño se caracteriza por una práctica pictórica de una gran intuición onírica, presidida por un espíritu liberador en estado puro en perfecta consonancia con la maquinaria clandestina, vertiginosa e irracional que propone el Surrealismo.<\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":null,"start_date":"2023-04-28","end_date":"2023-10-29","room_id":1,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":1,"ticket_url":null,"oscar":1,"hidden_web":0,"created_at":"2023-04-18 10:36:48","updated_at":"2023-05-05 13:24:42","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/IjhaIDvAUmOkcm4WpUX3.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/oscar-dominguez\/233","styleName":"Pintura","slug":"oscar-dominguez","title":"\u00d3scar Dom\u00ednguez","image":"IjhaIDvAUmOkcm4WpUX3.jpg","date":"28 abr 2023 > 29 oct 2023","style":{"id":1,"name_es":"Pintura","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":235,"title_es":"Histeria","subtitle_es":"La trasgresi\u00f3n del deseo","description_es":" TEA Tenerife Espacio de las Artes exhibe Histeria. La trasgresión del deseo, <\/em>una exposición comisariada por Pilar Soler Montes. La muestra, que es de acceso libre, se puede visitar en este espacio hasta el 22 de octubre, de martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas. <\/p>\r\n\r\n Histeria. La trasgresión del deseo<\/em> transita la influencia y el interés del movimiento surrealista por recuperar el imaginario en torno a la histeria inventado por el doctor Jean-Martin Charcot en su famosa Iconografía fotográfica de la Salpêtrière.<\/em> En los volúmenes que componían este estudio, se clasificó por medio de fotografías a las pacientes que representaban con sus cuerpos diferentes estadios de la enfermedad.<\/p>\r\n\r\n La idea de la histeria interesó al grupo surrealista desde sus orígenes porque simbolizaba, junto a la criminal y a la prostituta, una mujer contraria a la norma y a la moral burguesa. Y le permitía demostrar aspectos psicológicos y morales representados a través de rasgos fisionómicos y estéticos. Un recurso usado por la ciencia y la antropología desde el siglo xix que sirvió al arte para representar el cuerpo femenino y convertirlo en un producto de consumo.<\/p>\r\n\r\n En este intento de revisar desde una mirada contemporánea una historia perversa y la naturaleza de las imágenes que ilustran este concepto, se puede observar la ausencia —deliberada— de mujeres artistas en esta exposición, con el fin de remarcar que el tema tratado responde a una mirada masculina que crea un juego de repulsión y deseo determinante en la concepción de la idea que los surrealistas buscaban para escenificar la nueva belleza que estaban inventado, y que en la exposición se muestra por medio de conexiones y encuentros, desplegados en una cartografía para establecer una red de relaciones entre imágenes, obras, y documentos.<\/p>\r\n\r\n Este intento de revisión del concepto de histeria lo podemos ver en la La revolución surrealista,<\/em> donde André Breton y Louis Aragón celebraron en 1928 el cincuentenario de la histeria, proponiendo además una nueva definición para alejarla de la enfermedad y remarcar su «expresión poética». Esta nueva definición aparecía de nuevo en el Diccionario surrealista<\/em>, editado como catálogo de la exposición que se realizó en 1938 en la Galería de Bellas Artes de París, donde se prometía al público un ataque de histeria que estaría escenificado por la bailarina Hélene Vanel, y que podemos ver en una serie de fotografías que documentan el evento.<\/p>\r\n\r\n También podemos observar cómo Max Ernst, fascinado por el erotismo de la iconografía de la histeria, recortaría los libros de Charcot para usarlos en sus collages<\/em> e ilustrar Una semana de bondad <\/em>descontextualizando los cuerpos convulsos que mostraban el ataque de histeria para representar a mujeres en éxtasis que levitaban en una serie de historias de amor y violencia.<\/p>\r\n\r\n En El fenómeno del éxtasis<\/em>, <\/em>Salvador Dalí representó el concepto de «belleza caníbal», al que alude en el texto que acompaña al collage<\/em>, utilizando una foto de Brassai y a su alrededor recortes de imágenes pornográficas, enfermas, partes de cuerpo de fichas policiales para crear una composición que recuerda los atlas criminales realizados por Cesare Lombroso, y que aparecían en libros como La mujer delincuente. La prostituta y la mujer normal.<\/em><\/p>\r\n\r\n Este imaginario inspiró también los tratados más modernos de danza de la época como Los sentimientos, la música y el gesto<\/em> escrito por Albert de Rochas en 1900. Las fotografías del libro muestran los gestos y movimientos que las bailarinas debían aprender, y reflejan una clara similitud con las posturas de las enfermas fotografiadas en los volúmenes de la iconografía de la histeria. Incluso la clasificación de las fotografías y la manera de justificar las diferentes expresiones sigue el modelo que Charcot inventó.<\/p>\r\n\r\n En la exposición vemos cómo estas imágenes han seguido influenciando hasta la actualidad a diferentes artistas en su visión, representación e invención del cuerpo femenino, mostrándolo en una serie de movimientos y posturas que convierten a la mujer en un objeto, como en la serie Cowboys and Girlfriends <\/em>realizada en 1992 por Richard Price, o Cargol, homenaje a Topor <\/em>de Joan Foncuberta en 1975, en donde una joven aparece en la misma postura que el doctor Charcot calificó como actitud pasional.<\/p>\r\n\r\n Texto de la comisaria Pilar Soler Montes<\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":null,"start_date":"2023-06-23","end_date":"2023-10-22","room_id":3,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-06-08 10:49:58","updated_at":"2023-10-11 12:55:49","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/RwKel24rfRIexSlonWSH.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/histeria\/235","styleName":"Mixto","slug":"histeria","title":"Histeria","image":"RwKel24rfRIexSlonWSH.jpg","date":"23 jun 2023 > 22 oct 2023","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":234,"title_es":"Jorge Eduardo Eielson","subtitle_es":"El nudo vertical","description_es":" TEA Tenerife Espacio de las Artes expone hasta el 10 de septiembre la exposición Jorge Eduardo Eielson. El nudo vertical.<\/em><\/p>\r\n\r\n Comisariado: Imma Prieto<\/p>\r\n\r\n Coproducción con Es Baluard Museo de Arte Contemporáneo de Palma<\/p>\r\n\r\n De marcado carácter disidente, la figura del poeta, escritor y artista visual Jorge Eduardo Eielson (Lima, 1924-Milán, Italia, 2006) supuso la aparición de una voz rupturista en los procesos de la modernidad latinoamericana. La exposición «El nudo vertical», brinda la oportunidad de examinar su producción artística desde finales de los años cincuenta hasta sus últimos trabajos realizados. La complejidad de su trabajo, vinculado a una biografía marcada por la disidencia, hace de Eielson uno de los artistas plásticos y poetas más radicales, en el sentido íntegro de la palabra, y poliédricos, con diversos modos de cuestionar el mundo en el que vivimos a través de una síntesis de elementos gráficos y referencias culturales.<\/p>\r\n\r\n Jorge Eduardo Eielson. El nudo vertical<\/em><\/strong><\/p>\r\n\r\n El universo se abre en la tela a partir de nudos infinitos, cuerdas anudadas que son escritura, símbolo y comunicación. Tensiones en el espacio que horadan el lugar en el que se encuentran para llegar a un más allá físico, real e invisible a los ojos humanos. Un espacio, otro, encontrado en ese cuerpo estelar que tantos significados nos esconde aún. Jorge Eduardo Eielson (Lima, 1924 - Milán, 2006) abre y facilita espacios verticales que cambian el rumbo del tiempo en un modo chamánico, sabiendo que lo temporal es una complejidad donde toda imagen proviene de una visión previa e infinita.<\/p>\r\n\r\n La exposición que presentamos, titulada «El nudo vertical», brinda la oportunidad de examinar su producción artística desde finales de los años cincuenta hasta sus últimos trabajos. Eielson es un artista con una poética radical poliédrica que presenta diversos modos de cuestionar el mundo en el que vivimos a través de una síntesis de elementos gráficos y referencias culturales. Este carácter retrospectivo inédito en Europa explora la relación que tiene el espacio de las artes plásticas con la literatura poética desde un diálogo fructífero en el que aparece la reflexión estética alrededor del lenguaje. Una estructura en la cual el símbolo apunta hacia un origen que corresponde a códigos gráficos y visuales que apelan a la razón y la intuición.<\/p>\r\n\r\n Eielson es conocido, por su labor, como uno de los poetas renovadores de la Generación del 50, junto a exponentes de la literatura peruana tan importantes como la poeta Blanca Varela o escritores como Julio Ramón Ribeyro, Sebastián Salazar Bondy o Javier Sologuren. Cabe señalar la importancia de su obra desarrollada desde el autoexilio europeo, un complejo y siempre cambiante cuerpo de obra con el cual va a iniciar un diálogo inédito con aspectos de la cultura precolombina, teniendo como elemento clave una significativa influencia y actualización de los khipus o nudos de la cultura andina. Los khipus configuran un sistema de nudos o cuerdas anudadas utilizadas en el registro de información contable y\/o narrativa en los Andes. Esta forma de escritura sin palabras ni papel combinaba la experiencia táctil y visual para codificar y decodificar significados. El nudo aparece como una fórmula de representación universal metafórica de la complejidad que caracteriza al conjunto de la sociedad. Si su escritura de los años cincuenta y sesenta nos acerca a lugares que orbitan en torno a la imagen poética, sus telas presentan paisajes y cuerpos de una manera contemporánea.<\/p>\r\n\r\n En sus paisajes iniciales, el espacio blanco camina hacia nuestros ojos como una superficie arañada y torsionada por la memoria. El lugar que encontramos no es solo la tierra vista o recordada, sino esas instancias vividas en fragmentos matéricos que se reconocen desde una experiencia corporal y física. Son cuerpos que se desdoblan desde la ausencia y la presencia de un espacio infinito y atemporal que acoge imágenes vívidas. Es importante señalar la aparición de la grieta y el desgarro como una huella que abarca un nuevo horizonte. Estas obras tempranas creadas bajo el auspicio del paisaje de la costa de Perú son el testimonio de un espacio ambivalente, entre el horizonte comprendido como una línea espacial y el hueco y la hendidura que conducen hacia una tridimensionalidad adecuada a un instante de eternidad.<\/p>\r\n\r\n En sus paisajes se filtran las distintas tonalidades de la costa que lo vio nacer, una tierra gris, caliginosa y neblinosa en proyección. Una cromática matérica que muestra cómo Eielson introduce en su pintura objetos y volúmenes que contienen un cuerpo encarnado. Son restos de ropa, retazos de camisas, pantalones o corbatas como símbolos de un desgarro compartido en la desfiguración, son signos del autoexilio en el que vivió casi toda su vida. Como si el paisaje fuese una imagen que contiene mucho más de lo que presenta, las telas amplían esta presencia de la materia, donde la memoria nos dirige hacia el ser humano.<\/p>\r\n\r\n De un modo simultáneo, Eielson juega con esas tensiones derivadas del tejido, telas que acercan hacia lo que será una de sus constantes a lo largo de toda su trayectoria. Las operaciones de escritura y lectura de los khipus estaban en manos de los khipukamayoc, auténticos detentores y guardianes de la gramática, como un orden estructural de un mundo en el que la información ya era auténtico poder. Las relaciones entre el pasado precolombino y su tiempo llevaron a Eielson a realizar representaciones en las que ese orden cósmico chamánico y ritual queda sintetizado a partir de una expresión de lo esencial. Cuerpos y presencias que dan vida a formas procedentes de visiones a través de escenas originadas a partir de la experiencia de otros estadios de conciencia.<\/p>\r\n\r\n Conocedor del sistema lingüístico de su tierra natal, Eielson no diferencia la escritura que dispone en el lienzo o en la hoja porque se propone desvelar espacios de acogida de aquellos signos que comunican cuerpo y lenguaje. Es así como va a generar un nuevo espacio caracterizado por la utilización de estos nudos. Serán, de nuevo, paisajes, entendidos como una interfaz donde se abren grietas capaces de mostrar otras formas de pensamiento, como ponen de manifiesto sus amplias series de khipus o, sobre todo, la obra titulada Alfabeto (1973). Los espacios se abrirán y dialogarán en la superficie de la tela con los nudos y el color, llevando a cabo una simplificación y depuración de elementos y conceptos que nos llevan a preguntarnos qué hay más allá. Ese cuerpo infinito que es el universo se convertirá en obsesión y guía donde pensar lo ilimitado.<\/p>\r\n\r\n De algún modo, sus nudos empezarán a habitar el espacio real en el que se encuentran, generando nuevas situaciones y presencias. Sus investigaciones se dirigen a pensar el espacio en toda su amplitud y a señalar cómo algunos elementos parten de una serie de tensiones que apuntan al más allá, donde lo infinito atraviesa el universo. Algunas de las tensiones generadas apuntan de nuevo fuera de campo, dándonos a conocer que todo prosigue. Es importante subrayar que estos trabajos conducen a otro tipo de ejercicio donde el cuerpo se introduce en la escena generando movimiento. Serán cuerpos cubiertos con telas anudadas, escrituras imposibles que generan nuevas danzas de significado, como la performance que presentó en la Bienal de Venecia en 1972 titulada El cuerpo de Giulia-no, la obra Paracas-Pyramid [Pirámide Paracas] (1974) o la instalación-performance Primera muerte de María (1988), presentes en esta exposición.<\/p>\r\n\r\n El trabajo de Jorge Eduardo Eielson es un corpus de mundos que convergen y dialogan: el pasado precolombino y el azul de cierta mitología mediterránea, la escritura y la plástica, la concreción del signo y el infinito del espacio. En definitiva, un lugar que se construye a partir de la comunicación entre símbolos que se saben deudores de realidades diferentes, generando una entidad nueva que apunta a la comunicación. Su obra abre significados del pasado que señalan hacia un futuro donde las constelaciones y sus correspondencias son simbiosis abstractas que vinculan memoria, escritura e infinito.<\/p>\r\n\r\n [Texto: Imma Prieto]<\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":"Jorge Eduardo Eielson","start_date":"2023-06-30","end_date":"2023-09-10","room_id":2,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-06-07 12:17:04","updated_at":"2023-07-03 12:20:19","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/hFVcf4raBmEeR2PqEO0K.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/jorge-eduardo-eielson\/234","styleName":"Mixto","slug":"jorge-eduardo-eielson","title":"Jorge Eduardo Eielson","image":"hFVcf4raBmEeR2PqEO0K.jpg","date":"30 jun 2023 > 10 sep 2023","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":231,"title_es":"Lo que pesa una cabeza","subtitle_es":"Escultura tras el 73","description_es":" Los dos únicos encuentros de Escultura en la Calle celebrados en Tenerife en 1973 y en 1994 plantearon cuestiones distintas y sin embargo consecutivas. En el primero parecía planear la idea de la escultura como una disciplina capaz de resignificar el espacio público. Frente al que entonces era un poder asfixiante, se presentaban un rosario de elementos que convocaban y acompañaban a la ciudadanía como una eclosión colectiva e ilusionante que no celebraba victorias o derrotas, sino cuestiones aparentemente más triviales, pero centrales en el discurrir de la vida. Fue en ese sentido y tras una convocatoria masiva que un buen número de obras plantearon infinidad de variantes, lenguajes y posibilidades. El segundo encuentro, sin embargo, giró en torno a las ideas nacidas de un simposio celebrado a tal efecto, y en el que se cuestionaba si el espacio público necesitaba, ya por aquel entonces, más escultura.<\/p>\r\n\r\n ¿Esto que vemos en sala es un tercer encuentro? No, no aspira a serlo, pero sí recoge de nuevo las preguntas e intenta contestar de manera por supuesto sesgada a alguna de ellas. En 2023 cuando nuestras relaciones públicas e íntimas parecen estar casi sublimadas al campo de lo virtual y cuando la esfera de lo público es cada vez más cuestionada, debemos preguntarnos en qué modo la escultura puede ser un reflejo de la disolución de todo lo que hasta ahora dábamos por sentado. Al reinstalar Penetrable<\/em> de Jesús Soto, la misma obra acaba por confirmar el carácter premonitorio que ya tuvo en los dos encuentros. Frente a otra de las obras más emblemáticas como es El Guerrero de Goslar <\/em>de Henry Moore —esta obra es en realidad posterior ya que en 1973 se presentó Figura Reclinada<\/em>— Soto plantea algo que no es escultura per se, que tiene un innegable carácter lúdico y a causa de esto se vuelve perecedera.<\/p>\r\n\r\n El pavor a un accidente, la duda de si puede o no pervivir sin vigilancia, hacen que la misma sólo exista, y esto es probablemente lo más fascinante, en la mente de quienes la vieron o creyeron verla. La cuestión es que Soto, que encarna lo mejor del modernismo latinoamericano y en muchos aspectos el optimismo de una América que no fue, acabada por el desgaste de sus propias piezas; alineándose de manera involuntaria con escultoras como Eva Hesse o Franz West, que ahondando en cualidades tan poco escultóricas como lo blando, lo informe y lo inaprensible, vislumbraron un tiempo de desesperanza que es el nuestro. Penetrable <\/em>nos recuerda algo tan simple y que, sin embargo, no siempre percibimos, como que la vida nos desgasta. Así lo que encontraremos en estas salas son obras, digamos miedosas en cuanto dan por perdida la batalla del tiempo, no pretenden en la mayor parte de las ocasiones perdurar, sino que, al contrario, se presentan como reflexiones urgentes sobre la fragilidad de lo material y del propio espacio.<\/p>\r\n\r\n Así el yeso, el papel maché, lo textil, pero también las fibras plásticas y el vidrio hacen lo que hace habitualmente la escultura: ocupar un espacio y presentar toda su carga ideológica. No olvidemos que hasta la evasión apelando a lo estético es una actitud política, pero lo hacen en un espacio que se resiste a perder su dimensión pública, el museo, como reducto de lo que aún aspiramos sea un foro de desacuerdo cordial. Joan Miró vuelve a estar presente, como lo estuvo en 1973, pero a través de una serie de marionetas que inactivas son esculturas blandas y que, sin embargo, en el video de Sarah Maldoror, cobran la dimensión del cuerpo que nos remite a las opciones que abrió ese primer encuentro. Planteamos así una opción que no fue tal, entre lo inamovible, como es el caso de Femme Bouteille<\/em> —la obra actualmente instalada en Avenida Asuncionistas— o lo ambulante, lo móvil y lo disruptivo que nos remite a toda esa tradición que la escultura, digamos rígida, es a veces incapaz de recoger.<\/p>\r\n\r\n Esta exposición junto con Este puede ser el lugar<\/em> en la sala C deben entenderse entre el conflicto y el diálogo, como un tándem en el que la escultura y las artes vivas o en movimiento, juegan un papel fundamental como escenario de nuevas formas artísticas. Tenemos las mis mas dudas pero quizá cincuenta años después respuestas nuevas<\/p>\r\n\r\n Curaduría: <\/strong>Néstor Delgado + Gilberto González + equipo TEA<\/p>\r\n\r\n Artistas: <\/strong>David Bestué, Juan Bordes, Tony Cruz Pabón, Victoria Encinas, Petrit Halilaj, Esther Ferrer, Adelaida Arteaga Fierro, Fuentesal Arenillas, Eduardo Gregorio, Guenda Herrera, José Herrera, Lecuona y Hernández, Eva Lootz, Paula García-Masedo, Sarah Maldoror, Mónica Mays, David Medalla, Ana Mendieta, Laura Mesa, María Belén Morales, Aurelia Muñoz, Mònica Planes, Carlos Rivero, Lotty Rosenfeld, Jorge Satorre, Teresa Solar, Jesús Rafael Soto, Peter Fischli & David Weiss<\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":null,"start_date":"2023-03-03","end_date":"2023-06-04","room_id":2,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-02-16 10:09:12","updated_at":"2023-04-27 11:41:48","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/EtL9XRCL6nxuAWh1tqTy.JPG\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/lo-que-pesa-una-cabeza\/231","styleName":"Mixto","slug":"lo-que-pesa-una-cabeza","title":"Lo que pesa una cabeza","image":"EtL9XRCL6nxuAWh1tqTy.JPG","date":"03 mar 2023 > 04 jun 2023","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":232,"title_es":"Este puede ser el lugar","subtitle_es":"Performar el museo","description_es":" A modo de coreografía hemos pensado este espacio, como una composición de piezas de diversas disciplinas artísticas, entre ellas el teatro y la danza. No reconocidas hasta hace bien poco por el museo. Piezas híbridas por su naturaleza, por el ámbito en la que se ha situado a quien las crea, por estar descontextualizadas, pero con algo siempre en común, el cuerpo y el gesto performativo como materia prima. El cuerpo interviene para transformar la materia, como el campo de acción y batalla, como obra sometida al gesto.<\/p>\r\n\r\n Ponemos el foco en las fricciones al relacionar las artes escénicas y los museos evidenciando una artificialidad ante las ausencias de las denominadas artes vivas, y cuyas fronteras con otras manifestaciones artísticas no son tan claras.<\/p>\r\n\r\n Bajo un mismo espacio expositivo se integran piezas materiales e inmateriales, voces y gestos, restos de acciones, pero también piezas escénicas y fílmicas, así como los cuerpos de los intérpretes -archivos de la memoria- junto a los propios movimientos de los visitantes que activan las obras.<\/p>\r\n\r\n ¿Qué ocurre al poner estas piezas en diálogo? pero de tú a tú, en un mismo espacio, ¿Qué ocurre si colocamos una escenografía a modo de instalación artística en una sala expositiva? ¿Podemos proyectar en el museo una grabación de una obra de teatro del mismo modo que una pieza de videoarte? ¿Qué diferencia existe entre el video de una performance cuyo creador proviene de las artes visuales y la grabación de una pieza de danza por parte de un coreógrafo? ¿Cuál es el valor en el mercado de una escenografía de un artista visual y una escenografía de un director de escena? O ¿qué lugar ocupan las piezas escénicas frente al arte de acción o el happening en la colección de un museo?<\/p>\r\n\r\n En este sentido el objetivo no es reclamar un espacio de lo escénico dentro del museo sino el diálogo de una disciplina artística con el resto, de modo que se enriquezca una institución que pretende ser el reflejo de la sociedad y el tiempo en la que vivimos. De ahí que el título de la exposición quede como un final abierto: Este puede ser el lugar.<\/p>\r\n\r\n Esta exposición junto con Lo que pesa una cabeza<\/em> en la sala B deben entenderse entre el conflicto y el diálogo, un tándem en el que la escultura y las artes vivas juegan un papel fundamental como escenario de nuevas formas artísticas.<\/p>\r\n\r\n Artistas: <\/strong>El Conde de Torrefiel, Lucinda Childs, Bob Fosse, Bruce Nauman, William Forsythe, Pedro Garhel, Laia Estruch, Isidoro Valcárcel Medina, Nora Chipaumire, Radouan Mriziga , Alberto Portera, Manolo Millares, Heidi Bucher, Pina Bausch, La Ribot, Les Luthiers, Angélica Liddell, Pipo Hernández\/Israel Galván, Trajal Harrell y Cecilia Bengolea, François Chaignaud, Jérôme Bel, <\/em>Lia Rodrigues, Dimitris Papaioannou y María Jerez.<\/p>\r\n\r\n Curaduría:<\/strong> Natalia Álvarez Simó y Javier Arozena<\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":null,"author":null,"start_date":"2023-03-03","end_date":"2023-05-30","room_id":3,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2023-02-16 10:11:48","updated_at":"2023-05-22 13:09:42","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/P3gEJxufq7WBVgr1Dl8s.jpeg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/este-puede-ser-el-lugar\/232","styleName":"Mixto","slug":"este-puede-ser-el-lugar","title":"Este puede ser el lugar","image":"P3gEJxufq7WBVgr1Dl8s.jpeg","date":"03 mar 2023 > 30 may 2023","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}},{"id":225,"title_es":"Museo moderno, desandar el camino","subtitle_es":"Colecciones TEA","description_es":" Museo moderno, desandar el camino<\/strong><\/p>\r\n\r\n Con la modernidad, como proyecto ilustrado de transformación radical, parecía activarse la promesa de un futuro brillante que superase la tradición, la clase, la raza, el género... pero su motor, movido por la historia, como narración de un progreso lineal, no ha parado de griparse por la incapacidad para procesar las impurezas de la vida colectiva. El museo se presenta así, como humo, fruto de la combustión de este motor renqueante que acaba por impregnar todo de un hollín untuoso e irritante.<\/p>\r\n\r\n El dispositivo museístico es una estructura que se convierte en ciencia a través de su práctica -la museología y la archivística-. Tiende así a homogeneizar las imágenes como parte de su propio proceso metabólico, sustituyendo la carga política de cada objeto por la veneración. Esto es, en parte, porque como institución buscamos un consenso universalista y difícilmente podemos mostrar el arte como expresión -individual o colectiva- de una posición política consciente. Por ello, como templo de un nuevo orden -probablemente también seamos ya de otro tiempo-, sustituimos un sistema de concepción teológico por otro en el que el autor acaba por sustituir a Dios.<\/p>\r\n\r\n Esta propuesta expositiva persigue acercarnos a través de cinco ámbitos a una serie de obras que de un modo u otro niegan o evidencian la imposibilidad de presentar la historia como una sucesión homogénea a la que cada generación estaría convocada. Para ser del todo sinceros, la exposición parte también de la necesidad de hacer evidente un conflicto institucional. ¿Somos un Museo Moderno o un Museo Contemporáneo? La cuestión, al menos para quienes hacemos el museo y por tanto sus colecciones, es fundamental porque el término moderno, que en sí mismo es confuso -modernidad, modernismo, más las variantes anglosajonas e historiográficas-, cierra en cierta forma la posibilidad del cuestionamiento como estructura y allana el camino hacia el gran archivo que, a modo de repositorio, habría de hacernos entender un pasado común. En el término contemporáneo, sin embargo, encontraremos la imposibilidad de ese pasado común sustituyéndolo por la certeza de que llegamos a este presente con mochilas muy distintas, haciendo sumamente difícil un espacio de confluencia, pero, y esto es vital, tanto si optáramos por uno u otro debemos preguntarnos a qué orden social sirve el museo y qué espacio ocupa cada persona en él.<\/p>\r\n\r\n El hilo narrativo de esta presentación de la colección recae en algunas imágenes del Archivo Francisco Lora (ca. 1925-2000) donado a su muerte al CFIT-TEA. En concreto, en aquellas pertenecientes al periodo de los últimos años 70 y principios de los 80, justo antes de iniciarse muchos de los grandes planes de infraestructura y modernización económica propiciados en parte por los Fondos Europeos. Lora documenta Santa Cruz, con especial atención al barrio de San Andrés, situado entre los procesos desarrollistas del tardo franquismo y los difíciles primeros años de democracia. En la mayor parte de las ocasiones son retratos de vida, tanto de la calle como de escenas domésticas, en las que muchos de nosotros hemos de reconocernos. Pero es en este relato cruzado, donde las imágenes nos interpelan más que ningunas otras de las que entraron al museo, como parte del gran relato del arte y que, sin embargo, acaban por preguntar lo mismo: quiénes éramos y quiénes somos.<\/p>\r\n\r\n Gilberto González [Director artístico de TEA Tenerife Espacio de las Artes]<\/p>\r\n\r\n Museo moderno, desandar el camino<\/em> exhibe obra de Elvira Alfageme, Vasco Araújo, Jon Mikel Euba, Adrián Alemán Bastarrica, Tony Gallardo, Bernardino Hernández, Pérez y Requena, Carlos Schwartz, Santiago Palenzuela, Martín Chirino, Engel Leonardo, Pilar Cotter, Stipo Pranyko, Dominique Ratton, Aurèlia Muñoz, Juana Fortuny, Janusz Maria Brzeski, Francis Joseph Bruguière, Óscar Domínguez, André Breton, Victor Brauner, Jacques Herold, Remedios Varo, Jacqueline Lamba, Wifredo Lam, José Luis Alexanco, Eulàlia Grau, Cándido Camacho, Ilse Bing, Barbara Morgan, Dan Graham, Wolfgang Tillmans, Pipo Hernández, Magnolia Soto, Laura Gherardi, René Magritte, Jorge Oramas, Juana Francés, Hector Hyppolite, Franz Roh, Pepa Izquierdo, Carlos Chevilly, Silvia Navarro, Lola Massieu, Manolo Millares, César Manrique, Amalia Avia, Muntean\/Rosenblum, NRED Arquitectos, Juan Hidalgo, Walter Marchetti, Eusebio Sempere, Francisco Lora, José Luis Fajardo, Joaquín Rubio Camín, Esperanza D’Ors, Olga de la Nuez, Juan Botas Ghirlanda, Pancho Lasso, Claude Cahun, Pino Ojeda, Julio Le Parc, Carmen Arozena, Céline Condorelli, Mariano Benlliure y Gil, Robert Hobbs y del programa Por Asalto.<\/p>\r\n\r\n Abierta de martes a domingos, de 10:00 a 20:00 horas, Museo moderno, desandar el camino<\/em> se enriquece además con una serie de obras en préstamo que refuerzan el discurso de la exposición como son las piezas de Pancho Lasso y de Julio Le Parc, de la Colección del Museo Internacional de Arte Contemporáneo MIAC-Castillo de San José; de Juan Botas Ghirlanda, de una colección particular; el busto de Simón Bolívar, del Museo Municipal de Bellas Artes; y un textil de Olga de la Nuez y un grabado con dibujo de Carmen Arozena, del Museo Insular de La Palma.<\/p>\r\n\r\n Filtraciones. <\/strong>TEA presentó el viernes 14 de octubre <\/strong>una nueva obra de la artista Raisa Maudit (La Palma, 1986), una instalación escultórica y sonora titulada La Grieta La Revelación<\/em>.<\/strong> Esta creación, que se muestra dentro de la exposición Museo moderno. Colecciones TEA<\/em>, forma parte de de Filtraciones,<\/em> un programa de curaduría para artistas en la Colección TEA que se presenta como un espacio de reflexión sobre el acto de coleccionar y exponer. <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>\r\n\r\n <\/p>","title_en":null,"subtitle_en":null,"description_en":" The Modern Museum, Retracing Our Steps<\/p>\r\n\r\n Modernity, inasmuch as an enlightened project of radical transformation, appeared to hold out the promise of a brilliant future that would overcome tradition, class, race, gender... but its engine, driven by a history narrated in linear progression, has never stopped seizing up because it is unable to process the impurities of collective life. The museum is like the exhaust fumes, the result of the combustion of this spluttering engine which ends up covering everything with an irritating coat of oily grime. The museum device is a structure turned into a science through its practice of museology and archivism. Accordingly, as part of its metabolic process, it tends to homogenize images and replace the political charge of each object with veneration. This is partly due to the fact that, as an institution, we look for a universalist consensus and it is difficult for us to show art as an individual or collective expression of a consciously adopted political position. For this reason, as a temple of a new order—and probably also of another time-—we replace a theologically conceived system for another in which the artist ends up taking the place of God.<\/p>\r\n\r\n The idea behind this exhibition is to bring us closer, through five different areas, to a series of works that, in one way or another, refute or evince the impossibility of presenting history as a homogeneous succession each new generation is invited to prolong. To be perfectly honest, the exhibition is also spurred by a need to manifest an institutional conflict. Are we a Modern Museum or a Contemporary Museum? The question, at least for those of us who make the museum, and therefore its collections, is crucial because the term ‘modern’—in itself highly fraught: modernity, modernism and its manifold historiographic variants-somehow forecloses the possibility of questioning as a structure and paves the way towards a grand archive that, as a repository, would be charged with making us understand a shared past. In the term ‘contemporary’, conversely, we are faced with the impossibility of this common past, replacing it with the certainty that we all arrive to the present with our own different baggage, making any shared ground highly unlikely, but, and this is critical, no matter whether we opt for one or the other we still have to ask ourselves which social order the museum serves and what space each person occupies in it.<\/p>\r\n\r\n The thread running through this presentation of the collection are images from the archive of Francisco Lora (ca. 1925-2000) bequeathed to CFIT-TEA. More specifically, the images span from the late-seventies to the early-eighties, just before many of the grand plans for new infrastructure and the economic modernization brought about by the influx of European Funds. Lora documented the city of Santa Cruz, paying special attention to the neighbourhood of San Andrés, caught between the developmental processes of late-Francoism and the difficult early years of democracy. For the most part, the images are portraits of everyday life, both on the street and in domestic settings, in which many of us will readily recognize ourselves. But it is in these overlapping stories where the images question us more than any of the works that have entered the museum as part of the grand narrative of art and, nevertheless, they ask us the same questions: who were we then and who are we now.<\/p>","author":null,"start_date":"2022-03-12","end_date":"2023-03-26","room_id":1,"permanent":null,"area60":0,"space_id":null,"style_id":5,"ticket_url":null,"oscar":0,"hidden_web":0,"created_at":"2022-03-05 09:03:06","updated_at":"2023-03-22 11:29:03","listImage":"https:\/\/teatenerife.es\/verImagen\/exhibitions\/DSmw3o6C7LuM9btiisgi.jpg\/thumbs","url":"https:\/\/teatenerife.es\/exposicion\/museo-moderno-desandar-el-camino\/225","styleName":"Mixto","slug":"museo-moderno-desandar-el-camino","title":"Museo moderno, desandar el camino","image":"DSmw3o6C7LuM9btiisgi.jpg","date":"12 mar 2022 > 26 mar 2023","style":{"id":5,"name_es":"Mixto","created_at":null,"updated_at":null}}]
\r\nWalt Whitman Hojas de Hierba 1855
\r\nTraducción de Jorge Luís Borge<\/p>\r\n\r\n